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ARMONÍA DEL FLAMENCO (II)



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ARMONÍA DEL FLAMENCO

por Manuel Granados


SEGUNDA PARTE


Textos originales extraídos de la publicación de Manuel Granados, Armonía del flamenco. Aplicado a la guitarra flamenca. 2004, Barcelona, Publicacions Beethoven. 
Este libro es una recopilación de las obras anteriores publicadas por el autor sobre armonía: 
- Teoría Musical del Flamenco I y II. 1998-99, Barcelona: Publicacions Beethoven.   
- Armonía del Flamenco, 2004, Barcelona: Publicacions Beethoven.











LA FUNCIÓN DE LOS ACORDES EN EL MODO FLAMENCO

       Los primeros acompañamientos guitarrísticos de los estilos a compás producían un seguimiento cadencial reiterativo con más voluntad de generar una ambientación adecuada al cante que de elaborar un acompañamiento preciso y coherente a la línea melódica trazada por el cantaor.

      Esta reiteración continua de los cuatro acordes en progresión (IV, III, II, I o la tradicional sustitución II, III, II, I) generará inconscientemente la relación funcional auditiva, tan necesaria para determinar la especificidad armónica del género musical Flamenco.

    Estas funciones no sólo impregnarán a los acompañamientos de algunos estilos específicos, sino también a las composiciones a modo de preludio introductorio e interludios guitarrísticos (falsetas o variaciones) durante el acompañamiento al cante.

    Según sea su constitución, todos los acordes que configuran el Modo Flamenco cumplen una función específica en su dirección a la Tónica (acorde I del Modo). Estas funciones vienen determinadas por los acordes principales del Modo en la progresión descendente característica, esto es, el acorde IV tendrá función de Inicio, el acorde III Intermedia en la progresión, el acorde II Resolutiva y el acorde I Tónica, donde darán término todas las ideas musicales.

     La función de Inicio estará reservada para el acorde IV del Modo, dicha función podrá ser sustituida por el acorde II, el VII o el V del Modo.
La función intermedia estará reservada para el acorde III del Modo, la cual podrá ser sustituida por el VI en la progresión, y en un muy segundo término por el V.
La función resolutiva estará reservada para el acorde II del Modo, ésta podrá ser sustituida por el VII o el V en la progresión.
La función de Tónica estará reservada para el acorde I del Modo, siendo éste el acorde en el que invariablemente confluyen todas las ideas musicales y que no podrá ser sustituido por ningún otro acorde del Modo.

   En la práctica guitarrística también es común, en la elaboración de introducciones características y ciertas variaciones, utilizar el acorde I como función de Inicio y tras pasar por la función Resolutiva, eludiendo la función Intermedia, volver a concluir el ciclo o variación en la Tónica, esto es I–II-I.

     Tabla de las funciones del Modo:




    Además de lo expuesto anteriormente e independientemente de que la idea musical esté enmarcada en una estructura métrica determinada o tenga carácter libre, es también característico en la elaboración de los temas instrumentales dar comienzo a la progresión en la función Intermedia y, tras pasar por la función Resolutiva, resolver en la Tónica.

FUNCIÓN INTERMEDIA: III, VI
FUNCIÓN RESOLUTIVA:  II, VII y V
TÓNICA: I

   Así como comenzar las ideas musicales en la función Resolutiva para posteriormente resolver en la Tónica (esta fórmula es muy empleada y tiene el carácter más tradicional).

FUNCIÓN RESOLUTIVA:  II, VII y V
TÓNICA: I

     Todos los acordes principales o secundarios del Modo, sin excepción, podrán encontrarse en estado directo o en cualquiera de sus inversiones, sin que por ello se modifique de manera alguna su función.

     Ejemplo de la Progresión en el Modo Flamenco en MI realizada con los acordes principales y secundarios del Modo. Cabe destacar la importancia del movimiento directo de las voces en el Flamenco, dado que es una característica generalizada en los encadenamientos de acordes que integran las progresiones:
             



     Además de la propia cadencia realizada con los acordes principales del Modo y de las sustituciones que son características de la progresión de cuatro acordes en dirección a la TÓNICA, el conocimiento y aplicación de los acordes según sus distintas funciones crea un gran número de posibles combinaciones para formalizar dicha progresión y producir la sensación de cadencia. Para ello, como queda explicado al principio de este apartado, tendremos que sustituir acordes principales que cumplen una función específica por acordes secundarios que suplirán dicha función.

    Véanse dos ejemplos de sustitución de acordes secundarios por acordes principales para realizar la cadencia característica y que cumplen las cuatro funciones del modo:
II - III - VII - I   y   II - VI - V - I 





LA AMPLIACIÓN DE LA FUNCIÓN

     Cada una de las funciones del Modo, a excepción de la TÓNICA, pueden ser realzadas durante el desarrollo de la progresión, si se le incorpora a cada una de dichas funciones más de un acorde que cumpla los requisitos expuestos en el apartado anterior.

     Durante el desarrollo de un fragmento musical y mientras no optemos por modificar la función, permaneceremos suspendidos auditivamente hasta que presentemos cualquiera de los acordes pertenecientes a la siguiente función y así progresivamente hasta completar todas y cada una de las cuatro funciones del Modo. Esto nos permite extender el fragmento musical o enriquecerlo, según sea el criterio.

     De esta manera, la función de INICIO puede ser presentada hasta con cuatro acordes del Modo, la función INTERMEDIA con dos acordes y la función RESOLUTIVA hasta con tres acordes, todo ello en el orden de exposición de acordes que mejor convenga para la realización de la progresión, a excepción de la función de TÓNICA que, como sabemos, sólo podrá ser representada por el acorde I del Modo.

     Por otra parte, es el armonista quien considerará el número determinado de acordes que figure en cada una de las funciones, teniendo en cuenta el número limitado de ellos que integran cada una de las funciones, todo ello sin renunciar a su vez a incorporar el Dominante Secundario en cada uno de los acordes de la progresión.

     Ejemplo en el Modo Flamenco en MI con dos acordes en la función de INICIO, un acorde en la función INTERMEDIA y dos acordes en la función RESOLUTIVA:






      Ejemplo en el Modo Flamenco en MI con cuatro acordes en la función de INICIO, dos acordes en la función INTERMEDIA y tres acordes en la función RESOLUTIVA:






LA UTILIZACIÓN DE 7ª Y 9ª EN LOS ACORDES DEL MODO FLAMENCO

     La importancia de la utilización de acordes provistos de 7ª y 9ª viene determinada por la necesidad de ambientar adecuadamente los acompañamientos, facilitar las posiciones de mano izquierda en el instrumento y huir de la monotonía en la presentación de los acordes en progresión.

    A diferencia de la Armonía tradicional y de su estudio en relación con las disonancias y sus posibles reglas, la Guitarra Flamenca y por lo tanto el género musical flamenco no ha generado un tratamiento específico aplicable como regla general, sino que más bien, su incorporación en cualquier acorde de la cadencia se realiza de un modo caprichoso.

     Las reglas auditivas permitidas en los acordes integrantes del Modo, y en relación con la incorporación de y utilizadas tradicionalmente, nos dicen: que las 7ª serán siempre menores en los siete acordes del Modo y las 9ª Mayores en los acordes II, III, IV, VI y VII, y menores el  I y V.

     Gráfico de los acordes del Modo Flamenco en MI incorporando la 7ª menor a cada uno de ellos:





     Gráfico de los acordes del Modo Flamenco en MI incorporando la 9ª Mayor en los acordes II, III, IV, VI y VII y la 9ª menor en los acordes I y V:    




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